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Ver la Versión Completa : Mi amiga


Adsl5mb
12-nov-2006, 00:32
Esta es la primera vez que escribo una de mis múltiples aventuras en el terreno sexual. Todo empezó cuando me abrió la puerta y me daba paso a su casa mi amiga, una chica de lo más normal, pero me produce mucho morbo sus movimientos, gestos, etc. Bueno, ella tenía 16 años largos, igual que yo cuando sucedió. Tiene el castaño y los ojos color miel, bajita pero proporcionada, más o menos 1,55 con unas curvas que proporcionan su talla 90 de pecho, su 36 de pantalón y un culito exquisito. Espero que os valga para poder imaginárosla. Como os decía me dio paso a su casa y nos dirigimos a su cuarto, al pasar por el pasillo saludé a su madre y su hermana que se encontraban en el salón viendo la tele. Llegamos a su cuarto, nos sentamos en su cama y comenzamos a charlar. No recuerdo bien como sucedió pero tenía mi mano en su vientre plano y blanco, ya que nos encontrábamos en la época más fría del año. Puedo imaginar que fue debido al piercing que lleva en su ombligo y lo dejaba al descubierto una camiseta de tirantes blanca. Como os decía me encontraba tocándola el ombligo y los alrededores. Seguíamos hablando mientras yo empecé a bajar la mano hacia su pantalón. Cuando ya estaba a la altura del botón ella me subió la mano a su ombligo de nuevo, nosotros seguiamos hablando como si no hubiera sucedido nada. Pero yo lo seguí intentando porque me había empezado a excitar viéndole y tocándole el ombligo y el piercing. Según pasaban los intentos tardaba más en subirme la mano. En uno de ellos recuerdo haber llegado a tocar su vello púbico y notar algo que ayudo a que mi excitación subiese más rápidamente, fue el hecho de no tener una espesa selva de pelo bajo su pantalón sino un simple caminito que me llevaba a la cueva oscura y húmeda que se encontraba allí abajo. Después de este intento solo hubo uno más que fue el definitivo, me dejó llegar a su cuevita que no se encontraba muy abierta ni húmeda, pero eso fue durante poco tiempo. Comencé a acariciar su sexo primero por el exterior para ir consiguiendo que saliese un sabroso riachuelillo de la cueva el cual me indicó que ya podía empezar con la expedición. Primero entro uno, seguidamente se aventuró otro a acompañar al primero. A la vista de no poder introducir más por la incomoda postura en la que se encontraba, sentada, algo reclinada y con las piernas estiradas. Con la otra mano le desabroché el botón del pantalón y le bajé la cremallera para que los exploradores pudieran ir entrando y saliendo de la cueva más cómodamente. Entonces ella se acomodó, levantó su trasero y ella se bajó los pantalones junto con su tanga negro a juego ellos. Fue entonces cuando se aventuró otro más y se acomodó al ritmo de los otros dos. Empecé a oír sus gemidos con mi mano libre le subí la camiseta y quedaron ese par de senos preciosos y de tamaño justo como ya dije. Los acaricié, pellizqué y terminé chupando y mordisqueando. Fue entonces cuando me pedía mas y abrió las piernas hasta no poder más y el cuarto consiguió entrar, con algo de dificultad pero a base de entrar y salir terminó haciéndolo sin dificultad el quinto aventurero se quedó en la entrada de la cueva tocando al ritmo de entrada y salida de los otros cuatro la piedra más preciada que se encuentra en la entrada de la cueva. Al ritmo establecido por los exploradores se unió el gemido de la dueña de todo aquel precioso terreno. El hecho de oírla gemir y pensar en que si lo hacía más alto podía ser oída por su madre y su hermana, me excitaba mas de lo que ya había conseguido mi anfitriona. Después de estar un tiempo así, bajé mis labios hasta su ombligo donde hice una parada en mi camino hacia la cueva. Una vez terminada la parada, salieron los cuatro exploradores y comencé a chaparlo y a absorber su clítoris y ella subió el volumen de sus gemidos junto con su cadera para facilitarme la misión. Con mis manos la ayudé poniéndolas en su culo durito y los lametazos se alternaban con exploraciones de mi lengua en su coño. De vez en cuando alzaba la vista para ver su cara de placer, la expresión de su cara lo decía todo, los ojos cerrados y el mordisqueo del labio inferior hacían que aumentase la velocidad de mis movimientos. Ella dejó de tocarse y pellizcarse los pezones para llevarlas a mi entrepierna. Desabrocho mi pantalón y sacó mi polla dura con intención de ponerla más dura. Comenzó a subir y a bajar mi prepucio con una mano que rápidamente fue acompañada de la otra. De vez en cuando apretaba la mano para notar la cabeza de mi glande rozando con su mano y cuando estuvo convencida de no poder ponérmela más dura se la introdujo en su boca que abrio sacando la lengua fuera para que el otro piercing que llevaba en la lengua rozase con mi polla, eso me excitaba mucho, pero yo seguía chapándola el coño. Ella, tras varios intentos fallidos consiguió introducirse mi verga de 18 cm enterita en la boca. Se la sacó y continuó chupándome el glande, lo lubricaba con su saliva. Con una mano acompañba los movimientos de la boca y con la otra jugaba con mis huevos. Fue cerrando las piernas poco a poco con intención de que ya no podía aguantar más orgasmos. Entonces me senté y retiré su pelo, que cubria todo el espectáculo, y pude ver como se la metía y se la sacaba de la boca, poco después la dije: “¡¡que me voy, que me voy!!”. Ella paró, me puso de pie y antes de volver me dijo: “avísame y échamela en la cara toda”. Entonces cuando llegó el omento le retiré la cabeza y le dije: ”ya”. Ella dejó la boca abierta mientras seguía masturbándome con sus dos manos y salió toda la leche en varios chorros los cuales intentaba coger con la boca. Cuando terminó con toda la cara llena de mi leche me dijo: “¡me encanta!” y comenzó a llevárselo todo a la boca, donde lo saboreaba y tragaba posteriormente. Esto la debió excitar mucho porque me tumbó en la cama y me puso todo el coño en la cara y me puse a comérselo todo mientras la tocaba el culo y lo apretaba contra mi cara para poder meterle mi tengua todo lo posible. Ella movía su cadera para buscar una excitación mayor mientras con una mano se tocada las tetas y la otra se la metía en la boca para, seguidamente, tocarse el clítoris. Al cabo del rato empezó a decir repetidamente: “sigueee” acompañado de uno gemidos. Lo repitió varias veces hasta que calló desplomada dejando su cabeza entre mis piernas. Entendí entonces lo excitada que estaba ya que noté con mi torso que tenía la espalda empapada en sudor. Levante la cabeza y me encontré con la entrada a la cueva, era alucinante lo que había crecido, vi sus labios carnosos, no pude resistirme y le metí dos dedos de cada mano, en forma de pistola, y los metía fuertemente y ella solo alcanzaba a decir: “ah” cada vez que los introducía. Esto solo duro unos instantes ya que me dijo: “para por favor estoy muerta”. Se quito de encima, con los ojos cerrados y una cara de felicidad, entonces me incorporé para admirar su escultural cuerpo y parado un rato le tapé con una manta, le di el primer y único beso de la tarde. Me fui y apartir de entonces mi relación ha mejorado como ya os contaré en más historias alucinantes que me han sucedido con ella.

Fuente: Relatos Picantes :icon_mrviolet:

FlexaXP
14-ene-2007, 00:48
Ke copia tan inusual....

Potro
14-mar-2007, 15:52
Ke copia tan inusual....

Te parece asi creo que si se esforzo jejeje